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¿De qué estamos hechos?

junio 4, 2008

 

Imagina que vives sólo, que tienes una minusvalía física o psíquica. Piensa que vives en un lugar pequeño en el que todo el mundo se conoce. Además que tienes una pequeña paga de subsistencia para vivir, por tu “problema”. Ahora con esos precedentes, imagina que un día vas por la calle y ves a unos seres que te hacen sonreír, que te acarician y te muestran cariño. Aún cuando algo en tu interior te dice, que levantes las orejas, por que “esos” seres, algo tienen que no son como los demás. Pero como recibes cariño, algo que hace tiempo no sientes, te dejas llevar.

Y los llevas a tú casa,  les muestras las habitaciones, la cocina, les muestras la despensa que tienes medio llena o medio vacía, según se mire. Y siguen siendo divertidos. Tú sonríes y recibes sonrisas. Todo va como nunca imaginabas que sería, hace tiempo que nadie se para contigo y te escucha. De pronto uno de esos seres, que en concreto eran tres (aunque tú nunca lo sabrás, por que, no sabes contar), cierra de un portazo grande, la puerta de la calle, padre se enfadaría, no le gustaba el ruido.

A partir de ése momento se hace la oscuridad, recibes un golpe con algo metálico que te hace caer al suelo, duele, duele mucho. Intentas incorporarte y sientes un dolor fuerte en la barriga, como cuando estas malito y necesitas ir al baño, pero mucho más fuerte. Te siguen golpeando y ruedas por el suelo del salón de tú casa. Ves pasar la mecedora, en la que tu madre te dormía cuando eras pequeño, y recuerdas fugazmente el olor a mamá. Luego vuelves a sentir un dolor fuerte en la espalda, pero como mamá dijo una vez “cariño tienes que ser fuerte y no llorar nunca”, no lo haces, ni gritas, ellos si gritan y te hablan, ahora no lo hacen con cariño, no. Todo sigue negro, y sueñas, sueñas con el campo cercano, está lloviendo. Silencio, golpes, silencio.

Despiertas. Tienes sed, hambre, te dan una galleta y agua. Ya está ya pasó, escuchas música se ríen, seguro que hice algo malo y por eso estoy aquí metido, en el rincón, debajo de la escalera, en el sitio que me gustaba esconderme cuando jugaba con Pastor, el perro de papá. Oyes a otros seres iguales a los primeros que ríen y te miran. Pasa mucho tiempo, duermes, despiertas, duermes. Ahora no sabes por que te sacan y ves a los seres de cerca, no son como los vecinos, tienen algo distinto, aunque no sabes que es. Uno grande con algo que parece un palo, como el que usabas para disparar a las palomas jugando a cazar, viene hacia donde estás y lo levanta, te vuelves a caer al suelo, ahora sientes como si mil avispas te picaran por todo el cuerpo, huele mal, mamá siempre te dijo que te lavaras y ahora hueles mal. Te sientes mal por el olor, el dolor no sabes como es, tan sólo que de los ojos salen lágrimas. Te tocas la cara y está pringosa, uno de esos seres se acerca a ti, te pone un paño de la cocina en la cara, es de la cocina por que tiene cuadros grandes. Te acaricia la cara con el paño, ya pasó todo, vuelven a reír a lo lejos y te duermes. Duermes, despiertas, duermes.

Al final te llevan a la azotea, seguro que es para ver las estrellas, mamá siempre que hacia buen tiempo me subía con ella y me enseñaba las estrellas. Y te meten en el cuarto oscuro, te ponen las manos detrás de la espalda, te golpean ahora muy fuerte porque escuchas el esfuerzo que hacen al levantar el palo-escopeta. Todo se vuelve oscuro, ahora no puedes respirar, se mezclan mil olores conocidos y distintos, no entiendes nada, ya no sonríes, te duele mucho y sientes que algo no va bien, tienes frío, mucho frío. Te mueres.

Todo lo anterior está basado en hechos reales y sucedió en al año 2008 en Almonte. Lo relatado, no se acerca ni por asomo, a la realidad. El nombre de la vecina es falso, pero la vecina existe. Los seres no son perros, ni lobos, ni ninguna alimaña salvaje del coto. Tienen ADN (Ácido dexosirribonucleico) humano, tienen dos piernas, dos brazos, una cabeza, pero no parecen humanos. Estaban profundamente enganchados a cualquier droga. Pero son distintos.

Estos días los están juzgando personas en la audiencia de Huelva. Ahora tendrán un techo, frío, pero techo, tendrán comida, gratis, pero comida. Tendrán alguien que les hablé, tal vez sonrían de vez en cuando, incluso puede que se curen del mal que superficialmente tienen. Pero nunca jamás en su triste existencia se curarán del verdadero mal que les aparta de un ser humano.

La tortura duró tres meses y la agonía en el cuartucho de la azotea amordazado y reventado a golpes, asfixiándose con una manta por la cabeza, no me atrevo ni a pensar cuanto, cuanto duró.

Besos, a ésa criatura dónde quiera que esté…

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4 comentarios leave one →
  1. Silvino permalink
    junio 5, 2008 12:10 am

    Y ahora alguien dirá que pides carcel para esa pobre gente, que es el primer delito que cometen. Te acusarán por tu escrito de resentimiento y odio, de no saber perdonar. Porque la sociedad nos ha hecho así. Si no perdonas eres sencillamente inhumano y no te mereces el sol que ves en cada amanecer. Peor aún para tí, si los agresores hubiesen sido gitanos o negros, porque serías encima un maldito xenófogo malnacido, indigno de cualquier perdón. Porque no se puede ir por la vida como tú, condenando a la gente por haber cometido un simple error. En definitiva, que deberías de ser más comedido con tus comentarios o cualquier día mi sociedad y yo te vamos a lapidar sin ningún tipo de escrúpulos.
    Yo en tu lugar me retractaría de todo lo que has escrito, porque en esta sociedad todos somos buenos, incluso aunque se demuestre lo contrario y merecemos una segunda oportunidad y una digna reinserción bien remunerada. Y el que no esté de acuerdo es un asqueroso facha y racista que merece la muerte más cruel. Ya lo dijiste tú, CINCOnocimiento, ¿o no?

  2. junio 5, 2008 9:36 am

    que bonito lo que acabo de leer que ternura despierta en mi, que ganas de acurrucar y acariciar, de ayudar a ese pobre hombre en su desvalio.
    por otro lado la forma y el adn creo que no definen al hombre, mi perro no tiene la forma ni el adn y es mas humano que esos seres.
    la condena seria el hacerles comprender su delito, que se pudieran comprender su horror

  3. Zapat permalink
    junio 5, 2008 1:54 pm

    Me has transmitido tal rabia que me cuesta respirar bien.

  4. junio 5, 2008 3:46 pm

    Es muy fuerte

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